miércoles, 20 de abril de 2011

La salud que nos corresponde a todxs

Consultorio odontológico del Comedor Amor y Paz

Cuando pensamos en la salud, varias ideas vienen a nuestra mente. Algunas vinculadas a la falta de enfermedad, otras pensadas desde de lo cotidiano, unas más desde la concepción integral de las personas. Pocas veces pensamos en las deficiencias del sistema sanitario y la situación de vulnerabilidad de algunas poblaciones. Sin embargo, este tema aparece en la opinión pública justamente cuando se vulnera el derecho de acceder a la salud de sectores marginados por la sociedad y las instituciones.
El acceso, la atención, los servicios médicos y todo lo encuadrado en el sistema sanitario del Estado están colapsados. Cada vez son más las personas que no encuentran respuestas para sus demandas de salud y en el camino, se van postergando y otras demandas, como la alimentación y vivienda, van ocupando esos lugares.
Si bien existen localidades que tienen una mejor prestación de servicios sanitarios, quedan muchas otras sin poder cubrir las necesidades locales, teniendo inevitablemente que movilizarse a otras ciudades para poder tener acceso acorde.
La falta de atención primaria y prevención ha sido postergada por las políticas públicas debido a la gran demanda y la necesidad de resolver situaciones urgentes que no dan tiempo para planificar y pensar propuestas a largo plazo.
En algunas regiones, es más visible que en otras y en algunos países son procesos que se han revertido con algunos gobiernos. Pero todavía queda un sector importante sin posibilidad de acceder a una planificación familiar, a los controles básicos de niños, niñas y embarazadas, a una programación de asistencia médica. En muchas oportunidades la situación se agrava ya que no cuentan con agua potable, cloacas, espacios verdes y la contaminación es una compañía habitual.
La gran diferencia entre quienes tienen un trabajo en blanco, reconocido y con aportes con quienes sufren situaciones de ausencia o precariedad laboral sigue siendo amplia. Por lo que estas personas deben recurrir a la asistencia médica de los hospitales públicos o de las ambulancias, que en muchos casos se niegan a ingresar a los barrios más vulnerables, por miedo. Se da de este modo una doble discriminación, por un lado por que no tienen acceso a la salud y por otro porque se los excluye de la atención por la zona donde viven.
Por eso entendemos que la participación en la comunidad y la organización hacia adentro de los barrios es fundamental para poder hacer valer los derechos de esa población. Durante los últimos años se consolidó el concepto de Salud Comunitaria que implica la participación y planificación de los vecinos y las vecinas en temas relacionados a la salud.
El trabajo de la organización social SER.CU.PO, Servicio de la Cultura Popular, da cuenta de esta experiencia a partir del proyecto Construyendo salud de la comunidad hacia la comunidad. Se trata de mejorar la prevención y el acceso a la salud de la comunidad en algunos barrios del Partido de Esteban Echeverría en Buenos Aires, a través del fortalecimiento de la promoción de la salud comunitaria  y la construcción del derecho a la salud. La metodología que proponen es la educación popular, que permite poner en común los conocimientos que las personas poseen para el crecimiento conjunto del grupo.
Si de algo sabemos es que el trabajo en red, con participación activa de los actores sociales incide en la definición de las políticas públicas para que los más vulnerables por fin accedan a sus derechos. Tomar partido implica transformar el reclamo en acción para la transformación social, más allá de las barreras que conocemos y de los obstáculos que aparecen en el camino.
¿Cuántos caminos conocen que nos ayuden a seguir creciendo?

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